Bases Genéticas del Consumo de Sustancias: De la Variación Genética a las Alteraciones Cognitivas y Conductuales

Autores/as

  • Olga Maleni Mota Acosta Laboratorio de Neuropsicología de las Adicciones, Instituto de Neurociencias, CUCBA, Universidad de Guadalajara. Guadalajara, México
  • Anne Santerre Departamento de Biología Celular y Molecular, Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias, Universidad de Guadalajara. Guadalajara, México.

Palabras clave:

trastornos por consumo de sustancias, variantes genéticas, sistemas monoaminérgicos, vulnerabilidad, características cognitivo-conductuales, prevención

Resumen

Los trastornos por consumo de sustancias (TCS) representan un problema global de salud pública. La vulnerabilidad al consumo de sustancias psicoactivas resulta de la interacción entre factores genéticos, ambientales y neurobiológicos, en particular a nivel del sistema dopaminérgico mesocorticolímbico por su participación en el procesamiento de la recompensa, la motivación y el control conductual. Asimismo, el consumo crónico de sustancias induce neuroadaptaciones en otros sistemas monoaminérgicos, particularmente el serotoninérgico y el noradrenérgico, implicados en la regulación emocional y motivacional. Las evidencias provenientes de estudios familiares y de gemelos indican que los TCS son altamente heredables (~50%) y los estudios de asociación de genoma completo (GWAS) han identificado múltiples
variantes genéticas asociadas con el riesgo de desarrollar estos trastornos, particularmente en genes relacionados con la neurotransmisión monoaminérgica (dopamina, serotonina y noradrenalina). En rasgos complejos como los TCS el efecto individual de estas variantes puede ser de pequeña magnitud, aunque su contribución acumulativa puede influir significativamente en la susceptibilidad de cada individuo. Por otra parte, se han identificado características cognitivo-conductuales, como la impulsividad, la búsqueda de sensaciones, la sensibilidad a la recompensa y la disfunción ejecutiva, como posibles factores de vulnerabilidad al consumo de
sustancias. Estos rasgos fenotipos conductuales, modulados por sistemas monoaminérgicos, podrían mediar la relación entre variabilidad genética y riesgo de consumo. Así, la integración de evidencias genéticas, conductuales y neurobiológicas permite una mejor comprensión de los mecanismos subyacentes a los TCS y puede orientar en el desarrollo de estrategias de prevención e intervención más precisas

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Publicado

30-06-2026